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Las
primeras noticias que se tienen sobre este manjar se
remontan a Babilonia y al antiguo Egipto, de hecho se
conocen por lo menos hasta quince palabras para designar
distintas variedades de panes y de pastelería
en Egipto según las variedades de harina, el
grado de cocción o los productos que se le añadían,
miel, huevos, leche, manteca, fruta, etc.
Según cuenta Herodoto: " En la tierra de
los asirios llueve poco, y ese poco es lo que desarrolla
la raíz del trigo; sin embargo, gracias a las
aguas de los ríos que la riegan, la mies crece
y entra en sazón el grano, si bien el propio
río no llega a las tierras de labor como en Egipto,
sino que el riego se hace a fuerza de brazos y con cigoñales.
Pues tanto el país babilónico, como el
egipcio, están surcados por canales..."
Se sabe que en Mesopotamia se consumía una masa
preparada con cerales machacados y molidos y que se
vendía no por piezas sino valiéndose de
medidas de capacidad. Los asirios, más tarde,
comían unas galletas cocidas al rescoldo del
fuego y que los pobres la acompañaban con cebolla.
Los griegos fueron esmerados y exquisitos panaderos.
La diosa Demeter era la protectora de la nutrición,
tenía una rubia cabellera de espigas de trigo
maduro, en Roma el equivalente era la diosa Ceres.
Los primeros cocineros griegos fueron panaderos, fabricaban
una galleta de pasta sin levadura tal y como la conocemos
hoy, preferían el trigo a cualquier otro cereal.
En el siglo II D.C. un escritor grecorromano describe
hasta setenta y dos formas distintas de hacer pan. Un
griego de la época clásica podía
encontrar en el mercado pan de centeno, de salvado egipcio,
de trigo negro o sarraceno, de avena, etc, y también
con distintos tipos de elaboración, cocido en
molde, al rescoldo, entre dos planchas de hierro, a
la sartén, amasado con leche, con especies.
Hipócrates recomendaba el hecho con especies
o hierbas aromáticas y vinagre como curativos.
Llegados hasta aquí tenemos que recapitular sobre
todo lo dicho sobre el pan. Mientras que estudiosos
como el botánico Suizo Alphonse Candolle nos
dice que el pan nace en las riberas del Eufrates hasta
el ruso Vavilov que parece haber probado que fue en
Abisinia, pero lo cierto es que fue Egipto quien tuvo
las primeras grandes cosechas de trigo entre el quinto
y sexto milenio A.C.
La religión cristiana está llena de referencias
y simbolísmos hacia este alimento, desde el Génesis
hasta el Nuevo Testamento. Hacia el siglo XIX - XVIII
a.C. Abraham celebra su victoria sobre Codorlaomar y
su aliado Salem tomando pan y vino. Moises dice: "
Guarda tus fiestas de los ácimos ( tipo de pan
hebreo sin levadura ) siete días como os he mandado
".
Hay
un texto clásico de Dinias, contemporáneo
de Aristófanes, que nos cuenta: " El pan
que hoy se trae a la mesa y el que se compra en el mercado,
es de una blancura deslumbrante y de un gusto sorprendente.
El arte de fabricarlo, perfeccionado, que nació
en el siglo pasado en Sicilia, se revela en nuestra
patria en todo su esplendor y hemos de decir que se
ha mejorado extraordinariamente la fabricación
de los amasados. Hoy poseemos mil medios de transformar
toda clase de harinas en una alimentación tan
sana como agradable. Añadiendo un poco de aceite,
de leche o de sal a la harina de cereales encontraréis
los panes más delicados.
Amasar la harina en miel, extender la pasta en forma
de una hoja bien delgada que el panadero puede arrollar
a su guisa y tendréis estos pasteles que son
exquisitos cuando, aún calientes, pueden ser
mojados en vino. También estos bollos tan dulces
y ligeros, cocidos al horno con harina de sésamo,
de miel y de leche, constituyen uno de los adornos de
nuestra época."
Llegamos a la Edad Media, tan nefasta para la gastronomía,
como en casi todas las cosas, se sufre una regresión
importante en la humanidad y es el pan el que alimenta
y mata a la población, el gorgojo causa estragos
y las sequías producen bajas significativas en
una ciudadanía que vivía en precariedades
alimenticias.
Carlomagno ordena " que el número de panaderos
esté siempre al completo y que el lugar de trabajo
esté siempre limpio y ordenado ". En españa
el pan se elabora para los ricos con trigo candeal y
su importancia la podemos leer en uno de los primeros
escritos en lengua castellana escrito por Berceo y que
pone en boca de la Virgen en su obra Los Milagros de
Nuestra Señora estas palabras:
" Yo so aquí venida por levarte conmigo
al reyno de mi Fijo que bien será tu amigo do
se ceban los ángeles del buen candial trigo...
".
La diferencia que existía entre el pan de los
ricos y de los pobres lo podemos apreciar en un verso
del obispo Etienn de Fougère en Francia que dice:
" El campesino...
Nunca comerá buen trigo
nosotros tenemos el mejor grano
y el más hermoso y el más sano.
La cizaña se queda para el villano
si tiene oca bien cebada o una gallina
o pastel de blanca harina
pronto a su señor lo destina
o a su señora en un parto. "
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